Como cirujana dental, a menudo recibo pacientes que acuden a la consulta por dolor de cabeza, molestias en el cuello o limitación de movimiento en la mandíbula. Lo que muchos desconocen es que la causa puede encontrarse en la manera en la que los dientes encajan entre sí: la oclusión dental.
La posición de los dientes y la forma en la que las arcadas dentarias se contactan no solo afectan a la masticación, sino también al equilibrio de músculos, articulaciones y estructuras que van desde la mandíbula hasta la zona cervical y craneal.